Un cacao que conserva el bosque y dignifica al productor
Sin intermediarios, con precios justos
Trabajamos en alianza directa con cooperativas, asociaciones de productores y comunidades nativas en las regiones de San Martín, Ucayali y Junín. Al establecer un modelo de comercio directo y transparente, aseguramos precios justos que impulsan el desarrollo social local, mientras garantizamos el volumen constante de granos orgánicos y la calidad de exportación que la industria global exige.
Esta relación a largo plazo incluye un riguroso acompañamiento técnico en las etapas críticas de cosecha, fermentación y secado, asegurando la consistencia del perfil sensorial y el despliegue del excepcional aroma que caracteriza al cacao orgánico fino de origen peruano.
Tres garantías en cada embarque
Certificación orgánica
Cultivos libres de agroquímicos de síntesis y procesos que preservan la integridad orgánica del producto, del acopio a la transformación.
Trazabilidad verificable
Cada lote se documenta desde la parcela de origen: fechas de fermentación, secado, proceso y controles de calidad aplicados.
Producción agroforestal
El cacao crece bajo sombra junto a especies nativas, conservando el bosque amazónico y diversificando los ingresos de las familias.
Valor compartido en origen
Creemos que la mejor garantía de calidad es un productor bien remunerado y un bosque en pie. Por eso medimos nuestro impacto no solo en toneladas exportadas, sino en familias beneficiadas y hectáreas agroforestales conservadas.
Forme parte de esta cadena